
A cualquiera que le preguntes por la calle te dirá que un amigo es un tesoro y que no hay nada como la amistad, a la vez que te dará unas cuantas definiciones y metáforas a cual más "florida" sobre el asunto, pero a la hora de la verdad -de la salud, de los dineros, de la muerte, de defender- tengo la impresión de que no todos entendemos lo mismo por amistad, que un buen amigo es algo difícil de conseguir y que en no pocas ocasiones confundimos el concepto de amistad con el de compartir diversiones, aficiones y juergas. Así, de golpe, casi sin pensar –pero pensando en mi amigo-hermano Roberto que hoy cumple años- se me ocurre que un amigo es aquél que en todo momento "está ahí", con el que puedes contar cuando vienen las podridas; que te merece toda la confianza del mundo y que por eso no hay secretos. En frase que le oí una vez a Brunetti: alguien a quien no se le caen los anillos por decirte "oye, se te ven los mocos". Ahora que lo pienso Roberto no me lo ha dicho a mí nunca, pero yo sí a él, y lo aceptó con una sencillez y una magnanimidad envidiables. Me parece que demasiadas veces se da mal uso al concepto de amistad, se considera como amigo hasta aquél que acabamos de conocer en la barra de un bar y, lo que me parece más grave, se instrumentaliza la amistad, porque hay quien la utiliza para medrar y quien la usa hasta para trepar social o profesionalmente... Hay un sentimiento que pienso es común a casi todos hombres: la necesidad de cariño; por esta razón la amistad acaba siendo algo que buscamos, a veces con ansiedad, circunstancia que dota al deseo de amistad de cierta dosis de egoísmo. Existe el peligro de que busquemos a nuestros amigos como desaguadero de nuestra penas, descanso de nuestras fatigas o recurso para nuestros deseos de pasarlo bien, y si no nos paramos a pensar que toda amistad, si es tal, exige correspondencia, acabemos utilizando a aquéllos cuya amistad aspiramos a mantener. Los amigos nos vuelven sin duda más humanos, más comprensivos y, con ello, más solidarios. Hay quien dice que mientras la familia te viene impuesta, uno puede elegir a sus amigos. Cierto. Uno los va descubriendo en el transcurso de la vida; por eso más que buscar amigos lo que se trata es de encontrarlos. Empatía. El diccionario la define como "la capacidad o proceso de penetrar profundamente, a través de la imaginación, dentro de los sentimientos y motivos del otro". Comprensión, identificación, interés por el otro son conceptos que tienen mucho que ver con esa caridad que en el Evangelio Jesucristo impuso como "mandamiento nuevo". No sé, hoy quería escribirle algo al gordo porque cumple años y me doy cuenta lo difícil que es definir la amistad. No hay conceptos unitarios. Es más fácil buscar ejemplos que recetas. Hay quienes son muy aficionados a etiquetar y buscan arrimar el ascua a su sardina para decir cuándo algo es amistad y cuándo no lo es, sin darse cuenta que la realidad suele ser más rica que lo que nos cuentan los libros, los manuales y los reglamentos. Yo me encontré con RAC hace unos años, me encontré con su esposa -tanto o más valiosa que él- y hoy le doy gracias a la vida y lo celebro. ¡Feliz cumpleaños, Roberto! ■