Desnudos de todo

(Mis razones tengo, pero) no suelo hablar de Dios -al menos no por su nombre- en éste sitio, pero hoy me dieron (muchas) ganas porque al hilo de conversaciones de ayer, por más que busqué y rebusqué no encontré un solo texto que relacione directamente el amor de Dios con el concepto de miedo, con la sensación de temor o con la tribulación que supone la dependencia a otros seres humanos, organismos, instituciones o líderes espirituales. Sólo encontré una forma de organizar la comunicación espiritual entre Dios y el hombre, de forma directa, cara a cara. Como en el techo de la Capilla Sixtina, cuando un Dios poderoso y omnipotente lanza su mano a un hombre desnudo y volátil. Ambos dos, originalmente pintados en pelotas. Tal y como son en realidad.Pues éso. 

1 comentario:

Gabriel dijo...

El temor a Dios no es miedo sino Amor...