Voy leyendo una historia que me encanta porque huele a aire fresco de mar; una historia que se me antoja escrita con lápices de colores y a la luz de un sol cubierto de pequeñas nubes blancas. Una historia tan común y corriente como el amor humano y al mismo tiempo tan extraordinaria como extraordinaria es cada persona; historia que como la leo la copio ■ Era una vez una noche fría y de luna llena en Patagonia, del 24 de Junio del 2007 se bajaba del bus después de varias horas de viaje, una guapa mujer con cara de perdida, audífonos blancos, una botella de vino en la mano, varios bolsos colgados, una bufanda que dejaba ver solo sus ojos. "Hola, soy Fernanda”, saluda a Hernán que la esperaba en la estación de Bus Puerto Natales, Chile (Magallanes y de La Antártica Chilena). El vecino de Fer en San Francisco, socio y amigo de Hernán le había escrito un mail para que cuidara y atendiera a Fer en su visita a Puerto Natales. Como a los amigos hay que obedecerles, las botellas de vino chileno se deben amar, la luna llena te invita al romance y el frío austral se pasa durmiendo cucharita, Hernán fue un buen anfitrión. En los días siguientes fueron a subir cerros, escalar en roca, y pasear en caballo, y en las largas noches de Pto. Natales en invierno, una buena conversa en compañía de música y la chimenea, fueron sintiendo que tenían mucho por compartir en esta vida. Ya han pasado 2 años de ese encuentro, las historias siguen, los anécdotas continúan y las caminatas bajo la lunas llenas con familia y amigos en México, Chile y en Estados Unidos, han continuado. Nuestras Familias y Amigos están repartidos por todos lados y latitudes y hemos decidido reunirlos en Careyes, México, al ritmo del Tequila, vino, música, y buena onda, a que pasemos un fin de semana juntos para celebrar un día muy especial e importante en nuestras vidas. NUESTRO MATRIMONIO ■ Querida Fer, quisiera tener el ingenio de Rilke o la prosa de Saramago para decirles a tí y a Hernán algo que valiera la pena; a lo que más llego es a pedir prestados unos versos para dejar que los lean y en leyéndolos se les hagan realidad. Hoy cumples años y te casas el mes que viene y con inmenso cariño yo les deseo a los dos toda la alegría del mundo, pero sobre todo deseo Que el maquillaje no altere tu risa, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas, Que las persianas corrijan la aurora, que gane el quiero la guerra del puedo, que los que esperan no cuenten las horas, que los que matan se mueran de miedo. Que el fin del mundo te pille bailando, que el escenario te tiña las canas, que nunca sepas ni cómo, ni cuándo, ni ciento volando, ni ayer ni mañana. Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel. Que las verdades no tengan complejos, que las mentiras parezcan mentira, que no te den la razón los espejos, que te aproveche mirar lo que miras. Que se divorcie de ti el desamparo, que cada cena sea tu última cena, que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena. Que no te compren por menos de nada, que no te vendan amor sin espinas, que no te duerman con cuentos de hadas, que no te cierren el bar de la esquina. Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel ■ www.youtube.com/watch?v=ssJdRfa44wg ■ aebRINdanDo pOR Lo qUe VIEnE
Voy leyendo una historia que me encanta porque huele a aire fresco de mar; una historia que se me antoja escrita con lápices de colores y a la luz de un sol cubierto de pequeñas nubes blancas. Una historia tan común y corriente como el amor humano y al mismo tiempo tan extraordinaria como extraordinaria es cada persona; historia que como la leo la copio ■ Era una vez una noche fría y de luna llena en Patagonia, del 24 de Junio del 2007 se bajaba del bus después de varias horas de viaje, una guapa mujer con cara de perdida, audífonos blancos, una botella de vino en la mano, varios bolsos colgados, una bufanda que dejaba ver solo sus ojos. "Hola, soy Fernanda”, saluda a Hernán que la esperaba en la estación de Bus Puerto Natales, Chile (Magallanes y de La Antártica Chilena). El vecino de Fer en San Francisco, socio y amigo de Hernán le había escrito un mail para que cuidara y atendiera a Fer en su visita a Puerto Natales. Como a los amigos hay que obedecerles, las botellas de vino chileno se deben amar, la luna llena te invita al romance y el frío austral se pasa durmiendo cucharita, Hernán fue un buen anfitrión. En los días siguientes fueron a subir cerros, escalar en roca, y pasear en caballo, y en las largas noches de Pto. Natales en invierno, una buena conversa en compañía de música y la chimenea, fueron sintiendo que tenían mucho por compartir en esta vida. Ya han pasado 2 años de ese encuentro, las historias siguen, los anécdotas continúan y las caminatas bajo la lunas llenas con familia y amigos en México, Chile y en Estados Unidos, han continuado. Nuestras Familias y Amigos están repartidos por todos lados y latitudes y hemos decidido reunirlos en Careyes, México, al ritmo del Tequila, vino, música, y buena onda, a que pasemos un fin de semana juntos para celebrar un día muy especial e importante en nuestras vidas. NUESTRO MATRIMONIO ■ Querida Fer, quisiera tener el ingenio de Rilke o la prosa de Saramago para decirles a tí y a Hernán algo que valiera la pena; a lo que más llego es a pedir prestados unos versos para dejar que los lean y en leyéndolos se les hagan realidad. Hoy cumples años y te casas el mes que viene y con inmenso cariño yo les deseo a los dos toda la alegría del mundo, pero sobre todo deseo Que el maquillaje no altere tu risa, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas, Que las persianas corrijan la aurora, que gane el quiero la guerra del puedo, que los que esperan no cuenten las horas, que los que matan se mueran de miedo. Que el fin del mundo te pille bailando, que el escenario te tiña las canas, que nunca sepas ni cómo, ni cuándo, ni ciento volando, ni ayer ni mañana. Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel. Que las verdades no tengan complejos, que las mentiras parezcan mentira, que no te den la razón los espejos, que te aproveche mirar lo que miras. Que se divorcie de ti el desamparo, que cada cena sea tu última cena, que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena. Que no te compren por menos de nada, que no te vendan amor sin espinas, que no te duerman con cuentos de hadas, que no te cierren el bar de la esquina. Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel ■ www.youtube.com/watch?v=ssJdRfa44wg ■ ae
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