No te miento si te digo que las letras son un mundo donde de una manera u otra, mata, crea o aliña una vida. No me recreo en sueños no natos, tan sólo son las palabras unidas de tal forma para que me entiendas. No leas tristeza cuando hablo de amores, acaso despedidas. Tan sólo lee vida. El poema inacabado de mi sueño terminó desde el mismo momento que leí el tuyo. Desde entonces, sólo encuentro desvaríos:Mirando al mar, sueño sin tener qué.
Nada en el mar, salvo el ser mar, se ve.
Pero ¡de nada ver cuánto se sueña!
¿De qué me sirve, ay, verdad y fe?
(Fernando Pessoa)
Roto el espejo, terminado el vértigo a la rima. Me alejo de esa soledad comprometida, y me siento ante un papel en blanco. Hoy… hoy sólo quiero escribir un poema
No hay comentarios:
Publicar un comentario