Se fué el sol hace mas de dos horas y hasta ése momento yo seguía sin saber qué escribir para celebrar a Roberto mi hermano por lo que me fui directo a esa estupenda Antología de refranes castellanos que tiene publicada la Real Academia, y aquí estoy: impresionado -y feliz- al comprobar cómo en casi todos los países del mundo los refranes
hablan de la maravilla que supone tener un amigo fiel cuando llegan los
momentos obscuros del camino, cuando (el camino) se hace demasiado cuesta arriba o con muchas y difíciles curvas. Como Rober –así le decimos los suyos, los que somos de su familia- ha estado en muchos momentos
de ésos y ha sabido ser el amigo fiel que acompaña y ayuda, aquí los copio (los refranes esos) como homenaje en ésta vuelta al sol y regalo de
cumpleaños. «Las buenas fuentes –dicen los chinos- se conocen en las grandes
sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.» «Cuando la desgracia
se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar», dicen los alemanes. En
Jamaica dicen que «si quieres saber cómo es tu amigo, túmbate al borde de un
camino y simula que estás borracho». Los polacos suelen comentar que «cuando la
adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos». Los turcos
tienen un refrán que asegura que «quien cae no tiene amigos». Y los servios
aseguran que «no es en los banquetes, sino en las cárceles, donde se puede
saber si un amigo es un buen amigo». Parece, sí, efectivamente que la
adversidad, como un mal olor, espanta a los mosquitos. Pero la verdad es que,
por fortuna, esta regla, que refrendan todos los refranes, tiene sus
excepciones y hay o puede haber amigos que es entonces cuando demuestran y
confirman su amistad. Robert es así, y yo me siento muy pero que muy afortunado por
poseer la perla de su amistad, por celebrar con éste amigo amigo fiel una vuelta más al sol ■AE
No hay comentarios:
Publicar un comentario