La primera definición que encuentro de Socorro en la red es "sinónimo de ayudar". Y me quedo con ésa definición. No busco más. Y es que así la recuerdo y así la quiero recordar. Cierro los ojos y viene a mi imaginación una mujer siempre presta a ayudar, a acompañar, a cuidar, a servir. A socorrer,  nunca mejor dicho. Si alguien podía hacer honor a su nombre, era ella. Supe de su muerte hace unos días, y desde entonces no he dejado de pensarla, en cómo habrá sido el momento de su partida. Siempre me llamó la atención su discreción y su saber estar. Tenía una elegancia y una educación y una clase como pocas veces he visto en la vida. He pensado también en sus hijas. Dejo éstas líneas y ésta foto en éste sitio como testimonio de mi gratitud hacia ella. Si sobreviví aquella época de mi vida en aquel lugar, fue gracias a ella, que siempre cuidó de mí. Gracias, queridísima doña Socorro; es tan grande el respeto que me inspira, que me siento incapaz de usar el "tú". Si logro llegar al cielo -desde donde puedes leer ésto-  quizá, al sentarnos a comer condoches y tamales,  podamos hablarnos "de tú" mientras recordamos mi paso por tu tierra y por tu vida ¡Paz eterna para usted! 

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