La primera definición que encuentro de Socorro en la red es "sinónimo de ayudar". Y me quedo con ésa definición. No busco más. Y es que así la recuerdo y así la quiero recordar. Cierro los ojos y viene a mi imaginación una mujer siempre presta a ayudar, a acompañar, a cuidar, a servir. A socorrer, nunca mejor dicho. Si alguien podía hacer honor a su nombre, era ella. Supe de su muerte hace unos días, y desde entonces no he dejado de pensarla, en cómo habrá sido el momento de su partida. Siempre me llamó la atención su discreción y su saber estar. Tenía una elegancia y una educación y una clase como pocas veces he visto en la vida. He pensado también en sus hijas. Dejo éstas líneas y ésta foto en éste sitio como testimonio de mi gratitud hacia ella. Si sobreviví aquella época de mi vida en aquel lugar, fue gracias a ella, que siempre cuidó de mí. Gracias, queridísima doña Socorro; es tan grande el respeto que me inspira, que me siento incapaz de usar el "tú". Si logro llegar al cielo -desde donde puedes leer ésto- quizá, al sentarnos a comer condoches y tamales, podamos hablarnos "de tú" mientras recordamos mi paso por tu tierra y por tu vida ¡Paz eterna para usted! ■
iNdifeReNcIA
No sé, llevo días pensando en que si pudiéramos ver y leer la historia secreta de los que nos quieren mal, nos encontraríamos en sus vidas tanto sufrimiento, tanto dolor, que nos desarmarían. La insistencia en ese que te vaya mal, o dañar tu imagen, y escribirlo para que se sepa, es la demostración de que te quieren. Lo contrario del amor no es el odio, es la indiferencia. Cuando nadie comente será la señal de que estamos en el mundo de la indiferencia...■
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