A veces, la vida es un corta y un pega. Nada más. No tienes nada que ofrecerle al mundo, y sabes que lo recibes todo de él. Tu palabra permanece muda. Pero tu mirada está alerta. Tu oído. Tu piel. Tus manos. Es así, a veces la vida es un recibir y un dejar nada propio. Y así son también, a veces, los blogs. Sin nada propio, se utilizan para hacerle eco a las pequeñas cosas que nos vamos encontrando en nuestro mundo. Mi blog últimamente es eso; un corta y pega. El mismo corta y pega de mi voz que hoy, es de silencio ae

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