Lo imposible, al actuar sobre lo posible, engendra un posible en la infinidad. Por eso amamos la literatura, por lo que engendra. Ésa es la última razón. Las demás razones tal vez sean complejas, amplias y personales, pero no son la última, la necesaria, la imprescindible. (...) Por eso leemos, por eso amamos la literatura. Por lo que nos rebasa.

No hay comentarios: