



Hoy he pensado que le hecho mucho de menos. Sentarme delante de una página en blanco. Inspirar. Entornar los ojos. Fruncir el ceño. Apretar los labios. Señales para llamar a las musas....a la inspiración.. a los recuerdos...a los olvidos...a los sueños...a las vivencias..a los deseos..a los miedos... a las dudas... a las certezas. Que todos vengan, que vengan todos danzando hasta posarse sobre el blanco, tiñéndolo de negro. Negro sobre blanco, explicando los vacíos. Blanco absorbiendo el negro, dándole sentido, dándome sentido. Que vuelvan todos –sueños, miedos, dudas, olvidos y deseos- al laberinto, que caminen sus veredas, que se pierdan en sus encrucijadas, que den la vuelta, que vuelvan a empezar y vuelvan a perderse. Y así hasta el infinito. Que no vuelvan a escaparse las palabras del laberinto. Le echo de menos ■ae
El olvido dejó enterradas muchas cosas. Volvemos renacidos, y en este ir y venir que es hoy darle la vuelta a la casa y a las cosas, nuestra voluntad desecha lo que ya no sirve, lo que no nos dijo nunca nada, lo que permaneciendo, carecía de significdo y de sonido. Desechamos lo que ya no tiene futuro. Reordenamos la casa, el pensamiento, la perspectiva y vamos dando consistencia a un montón de proyectos que tienen la necesidad de ser. Ilusión, obligaciones y retos. Le damos la vuelta al colchón de nuestros días y colocamos mantas nuevas, plantas vistosas, utensilios prácticos de cocina, y libros aún por leer. Reinventamos un horario. Y aunque los días cortos dejan ya presentir cierto latido de tristeza, es un latido que por fortuna no es capaz de vencer su propia timidez. Cielo azul intenso. La luz aún es poderosa. Todo se renueva a pesar de ese otoño que ya se nota tan cerca. La ilusión por lo que se espera es firme. Ilusión. Se hace limpieza. Se ventila la casa. También el pensamiento. Estancias y mirada tienen otro aire. Es septiembre. Permanecemos de nuevo al frente de nuestro ser. Una mirada rotunda nos sostiene; nos enfrentamos a los días que serán un reto. Y rotundamente, le decimos a la vida que sí. Que hacia ella vamos. Sin rendición■ ae

