Más de algun@ me ha tachado de antiguo. No lo niego, aunque en realidad lo que uno defiende son las tradiciones que deben ser respetadas porque nos protegen. La tradición es la memoria de la Historia, borrar eso significa ir al caos. Pero las cosas no suceden derrepente depronto. Cuando lamento que se haga trizas una tradición estoy pensando en el futuro. Cuando se pudre una raíz deberíamos sentir lástima por esas flores que se secarán mañana. Es sufrir por los días que no existirán. No son muchas las tradiciones que hay que preservar, pero las que hay que preservar son vitales. Esta crisis viene de lejos, y no es ideológica, no está provocada por las derechas ni por las izquierdas, no es algo del capitalismo feroz, o del intervencionismo socialista. Está es la crisis de gente que ha olvidado que hay algo más que trabajar para ganar dinero, el forrarse a cualquier precio. Es la crisis del que ha olvidado la familia como un puerto seguro, los mayores como alguien sagrado a quienes debemos mucho y a quienes debemos venerar, los niños como la alegría del mundo, la política como servicio, y no como oportunidad, lo sagrado que hay en la Tierra y en nuestras vidas, comenzando por los demás. Los detalles y el cantarle al amor. Y cada vez más se promulgan más leyes para intentar domar a esa bestia que llevamos dentro, que la hemos dejado crecer e ir a sus anchas, con un voracidad y una sed infinita de vivir a toda costa y que no respetar a nada ni a nadie...excepto si me pillan. Cada vez más, está pasando ya, sólo podremos vivir debajo de esa jaula que llaman “ el imperio de la LEY”. La tradición era una ley no escrita que todo el mundo sabía por qué las cosas eran como eran. Son palabras que ya no tienen sentido: respeto, responsabilidad, palabra, la fiesta unida a la familia y a mi gente... ■ www.youtube.com/watch?v=QMoYx8TAj7U
Más de algun@ me ha tachado de antiguo. No lo niego, aunque en realidad lo que uno defiende son las tradiciones que deben ser respetadas porque nos protegen. La tradición es la memoria de la Historia, borrar eso significa ir al caos. Pero las cosas no suceden derrepente depronto. Cuando lamento que se haga trizas una tradición estoy pensando en el futuro. Cuando se pudre una raíz deberíamos sentir lástima por esas flores que se secarán mañana. Es sufrir por los días que no existirán. No son muchas las tradiciones que hay que preservar, pero las que hay que preservar son vitales. Esta crisis viene de lejos, y no es ideológica, no está provocada por las derechas ni por las izquierdas, no es algo del capitalismo feroz, o del intervencionismo socialista. Está es la crisis de gente que ha olvidado que hay algo más que trabajar para ganar dinero, el forrarse a cualquier precio. Es la crisis del que ha olvidado la familia como un puerto seguro, los mayores como alguien sagrado a quienes debemos mucho y a quienes debemos venerar, los niños como la alegría del mundo, la política como servicio, y no como oportunidad, lo sagrado que hay en la Tierra y en nuestras vidas, comenzando por los demás. Los detalles y el cantarle al amor. Y cada vez más se promulgan más leyes para intentar domar a esa bestia que llevamos dentro, que la hemos dejado crecer e ir a sus anchas, con un voracidad y una sed infinita de vivir a toda costa y que no respetar a nada ni a nadie...excepto si me pillan. Cada vez más, está pasando ya, sólo podremos vivir debajo de esa jaula que llaman “ el imperio de la LEY”. La tradición era una ley no escrita que todo el mundo sabía por qué las cosas eran como eran. Son palabras que ya no tienen sentido: respeto, responsabilidad, palabra, la fiesta unida a la familia y a mi gente... ■ www.youtube.com/watch?v=QMoYx8TAj7UAlguien nos recordó hoy -alguien igual de grande que tú- que es trece de Mayo y que cumples años. No dijo "que sería tu cumpleaños", sino que cumples, porque vives para siempre. No sólo con Él, sino además en el recuerdo de muchos de nosotros que te queremos. Yo especialmente te quiero y te recuerdo ■ ae
No hace falta adentrarse en las espesuras de las Elegías para entender qué hay de romántico en Rilke y por qué Heidegger, en "¿Y para qué poetas?", lo tomó como modelo de lo que él llamaba "pensar". La mirada postmetafísica que Heidegger admiró en él -esa mirada sabedora de que las estructuras del pensamiento y del juicio "olvidan el ser"- es la que nos abre este sencillo poema, perteneciente a la obra Mir zu Feier, escrita en los últimos años del siglo XIX. Existe -parece decirnos Rilke- una manera de mirar y decir el mundo que no es deudora de la voluntad de dominio: es la mirada que nos permiten los ojos de la piedad y la poesía.Yo temo la palabra de los hombres.
Expresan cada ser con claridad:
esto se llama perro y eso casa,
aquí está el principio, allí el final.
Me hacen temblar su espíritu y su burla.
Lo saben todo: lo que fue y será.
Y ninguna montaña piensan única.
Y sólo Dios limita su heredad.
No os acerquéis a ellas, advertía.
Me gusta oír el canto de las cosas.
Queréis tocarlas, mudas y ateridas,
y así es como matáis todas las cosas.
No sé si haga falta explicarlo mucho. Pienso que no. Quienes me siguen sabrán lo que me cuesta marcharme de aqui. Sabrán entender que hoy le pida a otro que escriba -que cante- por mi. As coisas vulgares que há na vida
Não deixam saudades
Só as lembranças que doem
Ou fazem sorrir
Há gente que fica na história
na historia da gente
e outras de quem nem o nome
lembramos ouvir
São emoções que dão vida
A saudade que trago
Aquelas que tive contigo
e acabei por perder
Há dias que
marcam a alma e a vida da gente
e aquele em que tu me deixaste não posso esquecer
A chuva molhava-me o rosto
Gelado e cansado
As ruas que a cidade tinha
Já eu percorrera
Ai... meu choro de moça perdida
gritava à cidade
que o fogo do amor
sob chuva
há instantes morrera
A chuva ouviu e calou
meu segredo à cidade
E eis que ela bate no vidro
Trazendo a saudade ■ Chuva, Mariza
Não deixam saudades
Só as lembranças que doem
Ou fazem sorrir
Há gente que fica na história
na historia da gente
e outras de quem nem o nome
lembramos ouvir
São emoções que dão vida
A saudade que trago
Aquelas que tive contigo
e acabei por perder
Há dias que
marcam a alma e a vida da gente
e aquele em que tu me deixaste não posso esquecer
A chuva molhava-me o rosto
Gelado e cansado
As ruas que a cidade tinha
Já eu percorrera
Ai... meu choro de moça perdida
gritava à cidade
que o fogo do amor
sob chuva
há instantes morrera
A chuva ouviu e calou
meu segredo à cidade
E eis que ela bate no vidro
Trazendo a saudade ■ Chuva, Mariza
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Viendo esta foto me acordé de los entrañables versos de Miguel Hernández,