Se habla de algo que me hace sentir vergüenza. Vergüenza de ser del mismo género humano al que pertencen estas bestias que no se dan cuenta de cosas tan grandes como de lo que significa el amor. Vergüenza de tener la misma estructura ósea de aquellos que quieren permitir asesinatos en masa a criaturas indefensas. Vergüenza de tener los mismos tejidos que unos ignorantes que afirman que la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo cuando se olvidan que no es de un sólo cuerpo del que se está hablando sino de dos. Vergüenza de sentir estados de ánimo semejantes a los de esos rastreros que no disciernen entre el egoísmo y el bien estar personal. Verguenza de tener uso de razón como todos los borregos que no se atreven a dar la cara por un mundo en el que no se protege la vida. Gracias a Dios y como contrapartida, siento gran orgullo de ser semejante a muchas otras personas que no solo hacen todo lo contrario sino que encima lo hacen sonriendo y con amor. Gracias por defender la vida, porque nunca olvido que en algún momento de mi vida yo fui un feto (o persona humana dentro de una persona humana). Y sí, todo este problema reside en este mundo que se está quedando sin amor o caridad para ser sustituido por el egoismo ■ ae
Entre los mejores momentos del día está ese rato –entre media hora y tres cuartos– después de tomar el café de la mañana. No sé, la cafeína opera en mis nervios deshaciendo contradicciones, tensiones internas (fotos, libros, artículos...) volviendo cuanto miro entusiasmante a mis ojos. Y no hallo cosa en que poner los ojos que no sea recuerdo de la vida. Y sin bostezos. Ante la objeción de que es un estado artificial de la mente, un dopping del ánimo, preguntaré ¿no será que sólo en ese momento tengo un atisbo de cómo miraríamos las cosas con un corazón nuevo? Lástima que el momento pase como las muestras gratuitas de champú: si te gusta, tienes que comprarlo. Y lástima que esa mirada vigorosa no podamos comprarla. Sólo pedirla con muchísima sencillez (con la misma que pediría un remplazo de nariz; ¿ya vieron qué fea es la mia?) ■ ae
Releyendo a Franz Kafka sus recuerdos me han llevado a otros, tan duros, tan incompresibles y tan humanos como los de él. ¡Cuánto daño hace ese miedo de la infancia! Kafka intenta explicar a su novia,Milena, que todo podría ser una amenaza para él. Ella le ha llamado “niño”, y esa palabra a él le ha dado miedo y le ha hecho sentirse ridículo, porque nunca ha sido muy fuerte y las amenazas del mundo le han vestido de una segunda naturaleza que él la define como que le ha hecho un tipo que mira con “ojos de microscopio”. Y le cuenta la siguiente historia. “Nuestra cocinera, una mujer pequeña y reseca...pero sólida, enérgica y reflexiva, me lleva cada mañana a la escuela. Cada mañana se repetía lo mismo durante casi un año. Al salir a la calle, la cocinera decía que iba a contar al profesor lo malo que yo había sido en casa. En realidad, no había sido muy malo, pero sí testarudo, holgazán, refunfuñón y con todo eso se habría podido reunrir un buen ramo para el profesor....Sin embargo, me esforzaba en creer, de momento, que el camino hacia la escuela era inmensamente largo, y que antes de llegar podrían pasar muchas cosas. Al llegar el temor se sobreponía a la amenaza. Sin duda la escuela era para mi un terror, y la cocinera quería hacerla aún más temible. Yo comenzaba a suplicar; ella se encogía de hombros; redoblaba yo mis súplicas...Me detenía, le pedía perdón; pero ella me arrastraba hacia adelante...Yo me agarraba a las galerías de las tiendas, a las piedras de las esquinas; no quería seguir adelante hasta que ella me perdonara; tiraba hacia atrás cogido de su bolsillo, pero me arrastraba más lejos, afirmando que eso también se lo diría al profesor...el hecho de llegar tarde también me angustiaba, y sin cesar me atormentaba la idea: “Lo dirá, lo dirá”. Aquella vez no lo decía. No lo decía nunca, pero conservaba la posibilidad, y no la perdía nunca. Y muchas veces- figúrate, Milena- daba con el pie contra la puerta, de irritada que estaba conmigo. Por último, una pequeña vendedora de carbón se hallaba con frecuencia por allí, y miraba”. La historia infantil termina con un comentario triste “Milena, ¡qué estupidez todo esto! ¿Y cómo podré yo ser para ti, con estas cocineras y estas amenazas y toda esta cantidad de polvo arremolinado por treinta y ocho años metido en mis pulmones?" ■

25.III.2009

Lejos andamos de Noviembre pero es un día de acción de gracias. Gracias a Aquella que dijo sí, hágase, y a partir de allí nos cambió la vida a todos. Gracias a Él, también, por los años que vas viviendo. Un ¡gracias! sin duda también por el don de la amistad y de poder celebrar. Es un día de naranjos y alegría; de ésa alegria de saber que vamos caminando por la vida rodeados de amigos valiosos. El día que cumplía años RAC le pedia prestadas unas palabras a Sabina, hoy se las pido a otro grande, y famoso también, al menos para mi: Hoffman ■ Gracias a los días, que nos lo da todo limpio,
para estrenarlo,
y nos da los artistas y los amigos para recordarnos,
que nuestros minutos son éstos,
que el pasado son los recuerdos,
y que el mañana esta preñado de nuestros deseos.
Gracias por los artistas que nos señalan con el dedo
cómo usar nuestras manos para llenar las horas
que juntas forman los años
que llenan de vida la vida,
y nos cuentan que todo está en blanco,
esperando solo que se cubra de palabras y versos,
de colores,
de canciones,
de besos.
De abrazos ■ Canciones del Sur ■ Que cumplas un montón más, que los vivas como hasta ahora, al fin y al cabo www.youtube.com/watch?v=qDHeJ-2ZXuU&feature=related (se vive solamente una vez), abrazos y canciones y flores de azahar ■ ae
Oyes como late su corazón
que fue parte de ti
vino en primavera como una flor
y te hizo tan feliz.
Que ahora vives para amar
a quien te vino a visitar
una mañana y se ha quedado
para que...
le des todo tu amor
y encuentre siempre tu calor
para que tenga tu cariño
y tu ilusión.
Es lo más grande de tu ser
el que te hizo sentir mujer
y hasta la vida darías por él.
Comparte cada amanecer
te alumbra cada atardecer
y ahora no sabes lo que harías sin él
Abrió la puerta de tu vida una mañana
y se quedó.
Oyes como late su corazón
cuando está junto a ti
su sonrisa el cielo que iluminó
tus mañanas de abril.
Su mirada contempló
tu cara por primera vez
una mañana y se ha quedado
para que
le des todo tu amor ■ Siempre Así
no me acuerdo ahora mismo con quién comentaba el otro día que ésta gente me cae bien. me cae rematadamente bien. es más, son de las personas que más admiro yo en ésta vida. hace falta un gran espíritu de servicio y de sacrificio para hacer lo que ellos hacen. y sí. no estoy hoy nada filosófico. estoy más bien trascendental. quisiera tener la mitad del espíritu que tienen éstas personas.
Pienso que las cosas, tal y como las conocemos, son pura realidad. Son objetivas. No soy un reloj cuando tengo un reloj. Sí en cambio si ése reloj tiene un significado, un valor sentimental, entonces, sí soy ese reloj. Me trae recuerdos que me hacen sentir. De alguna manera yo soy sentimiento que puede alumbrar la oscuridad fría del mundo. De todo el mundo. Cuanto menos significado tiene el mundo para nosotros, más oscuro será, más objetivo, más frío, más inhóspito. Por eso creo que es tan importante educar en los sentimientos y para eso hay que enseñar a leer, a escribir, a entender la música, el arte, el cine...Hay que aprender a mirar al feto como algo más que un cigoto, o a los ancianos como algo más que un miembro inútil. ¡Es la vida! La sociedad quiere hacernos señores y señoras “objetivos”, que miran cosas y las comprenden “a su manera”. La verdad es que no somos dueños de los sentimientos: somos sus víctima o sus beneficiarios. Lo hemos intentado todo, pero ninguno puede saber cuándo se enamora, y las consecuencias de esa locura que llamamos amor (me refiero al de verdad), cómo calmar la ira, aliviar la angustia, huir del aburrimiento o encender la alegría. ¡Y mira que lo hemos intentado! Pero podemos encauzarlos, dominarlos, darles su medida, para que no acabemos en el lado contrario, que seamos como esos neuróticos que lloran por la caída de una hoja en el otoño. De allí que defienda con todas mis fuerzas la madurez como el dominio de los sentimientos, para no dejarnos arrastrar por ese río desbocado que son los afectos, las pasiones, las sensiblerías, las sensaciones ■ ae
De por qué te estoy queriendo
no me pidas la razón
pues yo misma no me entiendo
con mi propio corazón
Al llegar la madrugada
mi canción desesperada
te dara la explicación.
Te quiero vida mía,
te quiero noche y dia
no he querido nunca así.
Te quiero con ternura,
con miedo, con locura,
solo vivo para ti.
Yo te seré siempre fiel
pues para mi quiero en flor
ese clavel de tu piel y de tu amor
Mi voz igual que un niño
te pide con cariño
ven a mí abrazame
porque te quiero,
te quiero, te quiero,
te quiero, te quiero, te quiero
y hasta el fin te querre ■
Rosario Flores

www.youtube.com/watch?v=Ax3TLP0Zqa0&feature=related

de historias de amor, sueños de poetas

Ella me quiso tanto... aún sigo enamorada. Juntos atravesamos nostalgias del pasado. Ella, cómo os diría, era mi luz y mi, cuando en la lumbre ardían sólo palabras de amor... Palabras de amor sencillas y tiernas que echamos al vuelo por primera vez, apenas tuvimos tiempo de aprenderlas, recién despertábamos de la niñez. Nos bastaban esas tres frases hechas que entonaba un trasnochado galán, de historias de amor, sueños de poetas, a los quince años no se saben más... Ella, dónde andará, tal vez aún me recuerda. Un día se marchó y jamás volví a verla. Pero, cuando oscurece, lejos, se escucha una canción: vieja música que acuna, viejas palabras de amor... Paraules d'amor senzilles i tendres. No en sabíem més, teníem quinze anys. No havíem tingut massa temps per aprende'n, tot just despertàvem del son dels infants. En teníem prou amb tres frases fetes que havíem après d'antics comediants. D'histories d'amor, somnis de poetes, no en sabíem més, teníem quinze anys... ■ joan manuel serrat ■ www.youtube.com/watch?v=ndIHsELruNc
No sé, me gusta pensar cuando me pierdo andando, que en esos momentos de soledad estoy rodeado, atravesado y acribillado por ondas electromagnéticas, frecuencias de Onda Media y Frecuencia Modulada, de imágenes de televisión, de conversaciones telefónicas, de mensajes de texto... ¡No los veo!,¡no los escucho!, pero están allí, conmigo. Soy incapaz de descodificarlos. No tenemos un aparatito en nuestro interior que traduzca esos mensajes, esas conversaciones, esas imágenes. Y pienso que muchas veces estamos rodeados por gente, están allí, cerca de nosotros, indiferentes, lejanos, que van lanzando continuamente mensajes. Son mensajes a veces de socorro, de auxilio, de ayuda, de amor, de necesidades anónimas, de miedos...pero no sabemos interpretarlos porque no tenemos los receptores adecuados, o mejor dicho: vamos en otra onda ■ ae
Cada día hay más gente de malas. Nuestra civilización está pensada para el enojo profundo y la insatisfacción, y se lo estamos enseñando a los niños. Y es así porque constantemente nos están empujando a que consigamos nuestros deseos. O peor, nos incitan deseos que no tenemos para que vayamos como imbéciles a conseguirlos. Basta echar un vistazo a los reclamos publicitarios de cualquier tipo, radio o televisión. La verdad es que de siempre la gente sensata ha desconfiado de los deseos. Para los griegos la avidez de deseos era radicalmente mala. Tiene su lógica, en civilizaciones agrícolas y ganaderas la capacidad de aplazar las cosas, de esperar, de tener paciencia, venía dada por las estaciones y los ciclos. Desear las cosas de esa manera, con prisas, lleva a la impaciencia, y de la impaciencia se sigue el ansia, y del ansia va de la mano, entre otras muchas jodidas consecuencias, la violencia.. La violencia es el camino más corto para conseguir un deseo...¿para qué esperar y guardar las formas, que son siempre lentas? La prisa es enemiga de la ternura, que requiere tiempo, contemplación. No hay ternura rápida. Por esa razón hay tanta enojada a nuestro alrededor. Así que a no enfadarse y a no tener prisa. En el fondo, si lo pensamos, un enojado es un señor que tiene prisa...prisa por tener razón y demostrarla, prisa porque su manera de ver la vida es la que a nosotros nos puede dar la felicidad-porque uno no puede ser feliz de otra manera... Si la felicidad puede estar en tres amigos dentro de un coche a las doce de la noche de un lunes cualquiera hablando de cine, de literatura y de vete a saber qué...¡sin prisas!
La risa es don divino que nos hace humanos. Siempre he pensado que la creación, el mundo en que vivimos, nació de una sonrisa de Dios. De esa sonrisa surgió la luz del sol; y el cielo con estrellas, surgieron la tierra, y el mar con sus pescaditos. De la risa de Dios nació también esa extraña criatura que es el hombre. la vida es alegría; es gozo de estar vivo, de disfrutar las cosas de este mundo con la inocencia del primer dia, cuando todo era nuevo y todo era inocente. Riamos de nosotros. Riamos con los otros. Y hagamos de esta risa feliz una oración de gracias ■ ae