...no sé....

La madurez, esa cosa, para mi está en el dominio de los sentimientos, de los afectos. No sé, me llama mucho la atención gente en la que todo es sentimiento, sensiblería y cursilería. La realidad es plural y riquísima. Una parte de la realidad hay que aceptarla y entenderla con la pura razón. Las cosas son así, lo quiera yo o no lo quiera, me guste o no. Pero hay otra realidad que sólo se puede entender desde los sentimientos, desde los afectos,desde las personas. Si no lo hacemos nos perdemos lo mejor. El problema está cuando todo se decide desde el corazón desbocado, y después forzamos la realidad para que se amolde a nuestros sentimientos. Eso, en algunas ascéticas y en algunas personas, llega a ser patético. Son gente que ve la mano de Dios Milagroso en todo. A los sectarios también les sucede: ven la realidad con el color de sus gafas ahumadas. La solución, desgraciadamente, no está en quitarles las gafas, no de golpe, porque la luz les ciega: todavía ven menos. Nacemos muy arraigados a nuestra cultura, a nuestra educación primera, a nuestra religión...y podemos seguir encuadrados en ese marco durante años. Hay gente que no se ha salido de esa mentalidad aprendida desde la infancia, que no se ha cuestionado nada. Es bueno cruzar la Diagonal de nuestras vidas, preguntarse y preguntar, saber buscar nuestros complementarios – aunque al principio nos parecerán “contrarios”. Los mejores amigos con los que me he encontrado en la vida siempre nacieron como contrarios, y después resultó que supimos ver que nos “complementábamos”. Llegábamos a ese nivel, que cuando se alcanza es una chulada, y se llama complicidad ■ ae

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