Definitivo y cerrado: No tengo ni la pluma de Bécquer ni la sensibilidad de Sabina para presentarte como al padrino que me apadrinó en la legión extranjera, como mi hermano gemelo, el patrón de la merca ambulante, o Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante (La canción más hermosa del mundo). Tampoco -tengo- el ingenio de Savater o las espléndidas salidas de Juan Manuel de Prada. Sólo tengo éstas dos manos y éste espacio que me presta la red para decirle al mundo que cumples años, y que tomo prestados -porque seguro no le importa- aquellos versos de Sabina para decirte y desearte con todo el corazón, Roberto, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas. Que el fin del mundo te pille bailando, que el escenario te tiña las canas, que nunca sepas ni cómo, ni cuándo, ni ciento volando, ni ayer ni mañana. Que no se ocupe de ti el desamparo, que cada cena sea tu última cena, que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena. Que no te compren por menos de nada, que no te vendan amor sin espinas, que no te duerman con cuentos de hadas, que no te cierren el bar de la esquina. Pero sobre todo te deseo que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de boda, que no se ponga la luna de miel. Feliz cumpleaños, mi hermano, que cumplas muchos más y que los que te queremos, te los vayamos festejando ■ ae www.youtube.com/watch?v=IhFeAqoSdgg&feature=relatedQue el fin del mundo te pille bailando
Definitivo y cerrado: No tengo ni la pluma de Bécquer ni la sensibilidad de Sabina para presentarte como al padrino que me apadrinó en la legión extranjera, como mi hermano gemelo, el patrón de la merca ambulante, o Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante (La canción más hermosa del mundo). Tampoco -tengo- el ingenio de Savater o las espléndidas salidas de Juan Manuel de Prada. Sólo tengo éstas dos manos y éste espacio que me presta la red para decirle al mundo que cumples años, y que tomo prestados -porque seguro no le importa- aquellos versos de Sabina para decirte y desearte con todo el corazón, Roberto, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas. Que el fin del mundo te pille bailando, que el escenario te tiña las canas, que nunca sepas ni cómo, ni cuándo, ni ciento volando, ni ayer ni mañana. Que no se ocupe de ti el desamparo, que cada cena sea tu última cena, que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena. Que no te compren por menos de nada, que no te vendan amor sin espinas, que no te duerman con cuentos de hadas, que no te cierren el bar de la esquina. Pero sobre todo te deseo que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de boda, que no se ponga la luna de miel. Feliz cumpleaños, mi hermano, que cumplas muchos más y que los que te queremos, te los vayamos festejando ■ ae www.youtube.com/watch?v=IhFeAqoSdgg&feature=related
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